1999 | RE – TRATOS

Exposición individual en galería Arte Actual La Dehesa

Re Tratos Elisabeth Kroneberg

Presentación de Ernesto Muñoz

La observación a primera vista de la obra de Elisabeth Charlotte Kroneberg nos transmite una mirada al pasado, a la familia con sus ritos y costumbres.

Nacida en el sur de Chile, la artista busca en sus ábumes familiares la transmisión de la memoria otorgada por el lenguaje, la extensión o represión de los instintos y sentimientos.

Las obras de Kroneberg nos plantean una nueva visión de la pintura con un oficio decantado. Ella recoge de esas fotos familiares realizadas con un gran despliegue escenográfico, y aisla las figuras que nos transmiten la pose. En algunas de las pinturas descubrimos las posturas que caracterizan ciertos ritos: matrimoniales, salones de lectura, despedidas, donde sus rostros se esfuman para darnos la sensación de haber saltado de lo particular a una visión general de lo que es la vida de la familia en sus variantes.

La contracción de esta vida que con el siglo quedó atrás, aparece con alusiones de la pintura contemporánea anexada a una tendencia donde el sujeto restaura la unidad perdida de sí mismo en este recorrido de recuerdos que la pintora ha unido.

Con un dibujo esplénido como soporte, va con el pincel construyendo el pasado con síntesis, generando emociones.

Ahora detengámonos en algunos momentos imborrables: la línea negra sobre los trajes de marinero dibujados en un mundo que alude a los volantines, en zonas grises que son telones de la realidad; la sala de lectura donde el gato caprichoso se vuelca en las mangas de la blusa Gibson; la madre en riguroso negro cmo testimonio de represiones, recuerdos y esa pareja que son todos los padres, que con su mirada difusa hacen perder el sentido de autoridad, para llevarnos al recuerdo de una tarjeta postal de viajes lejanos.

La pintura, ese objeto fetiche en manos de Kroneberg se transforma en un campo de unión de razón y sentimiento, desplegando su intensidad de mujer en todos estos valiosos testimonios que la ubican en otro espacio del quehacer pictórico nacional.

Re Tratos Elisabeth Kroneberg

«Volantines», óleo sobre tela
(100 x 130 cms), 1998.

«El Gato», óleo sobre tela
(100 x 100 cms), 1998.

«Pic – Nic 1», óleo sobre tela
(100 x 100 cms), 1998.

Re Tratos Elisabeth Kroneberg

«Dos Hermanas», óleo sobre tela
(100 x 130 cms), 1998.

Re Tratos Elisabeth Kroneberg

«El Abuelo», óleo sobre tela
(100 x 130 cms), 1998.

Re Tratos Elisabeth Kroneberg

«El Niño», óleo sobre tela
(100 x 100 cms), 1998.

Re Tratos Elisabeth Kroneberg

«Joanna», óleo sobre tela
(100 x 130 cms), 1998.

Re Tratos Elisabeth Kroneberg pintando

La artista en su taller, pintando las obras que integraron esta exposición.